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¿CÓMO CONSUMIR MENOS? ¡TE AYUDAMOS!

(este articulo se publicó en la pagina de oxfam intermon el 26/06/2018)

Es conocido que las personas que viven en las naciones industrializadas, a menudo denominadas “occidentales”, consumen más recursos del mundo que aquellos que viven en el mundo en desarrollo

En España, por ejemplo , este fenómeno esta generando problemas muy serios a nivel medioambiental ligados a la escasez de agua

La tierra puede satisfacer las necesidades de todos, pero no la codicia de todos“, dijo una vez Mahatma Gandhi, y esto es especialmente cierto cuando consideramos las limitaciones de nuestro mundo ecológico. Dado que se espera que la población aumente a 9.700 millones en 2050 y sabiendo que una tierra finita no puede soportar las infinitas demandas de recursos de los consumidores, las empresas, los gobiernos y las economías, nos concentraremos en las mejores formas en que tú puedes consumir menos.

1. Compra sólo lo que realmente necesites o quieras

Esto es fácil decirlo pero difícil llevarlo a cabo cuando vivimos en la era de la búsqueda de la satisfacción instantánea, de la terapia del shopping, de la búsqueda de estatus o de la equiparación de la autoestima con baratijas y posesiones.

Para complicar más las cosas, no todas las personas ven las “necesidades” de la misma manera.

La clave aquí es la intención consciente al comprar. Comprar por impulso rara vez da como resultado una felicidad duradera, seguramente terminarás descartando el artículo o se quedará sólo para ocupar un espacio en tu hogar.

El objetivo es comprar con sensatez las cosas que realmente agregan valor a tu vida.

2. Elige calidad

Compra el artículo de mejor calidad que te puedas permitir. Esto debería ser más fácil cuando hayas dejado de comprar por impulso y hayas adquirido hábitos sensatos de shopping, porque comprar menos cosas significa que habrás ahorrado más. Con este ingreso extra, ahora deberías poder pagar artículos de mayor calidad que han sido fabricados para durar más.

¿Cómo sabe si está comprando un artículo de más calidad y no está pagando un precio más alto por un artículo mediocre que se romperá demasiado rápido? Entra en la red y haz una búsqueda rápida para determinar la reputación de la compañía y sus productos. ¿Cómo se fabrica? ¿Dónde se fabrica? Lea opiniones de clientes, comentarios en redes sociales, publicaciones en blogs y otra información disponible para determinar si ha habido algún problema importante con la empresa o el artículo. Pregunta a tu alrededor. Si te encuentras con críticas en su mayoría positivas, puedes proceder con la compra. En general, también es una buena señal si una empresa es estable desde hace tiempo y ofrece garantías.

 

No podemos dejar de recomendarte los productos de comercio justo. Desde Oxfam Intermon te ofrecemos moda de comercio justo con la marca Veraluna , cosmética natural con la marca Senzia o alimentación bio de la marca Tierra Madre.

3.Aprende a detectar la obsolescencia planificada

La obsolescencia planificada fue introducida por las empresas y los fabricantes como una forma de mantener ventas estables. La vida útil del producto se acortó, de modo que los bienes de consumo se descomponían más rápidamente, necesitando ser reemplazados o actualizados, y por lo tanto atrapando al consumidor en un ciclo de compras sin fin. Este sistema ha sido fomentado por la codicia empresarial, los avances tecnológicos, la publicidad y el marketing.

La moda rápida es un ejemplo primario de obsolescencia planificada. Las marcas de moda crean deliberadamente tendencias para vender nuevas colecciones baratas que se introducen en sus tiendas casi todas las semanas. Lo que no está ‘dentro’ se considera ‘fuera’ y se desecha y descarta. El smartphone es otro ejemplo de obsolescencia planificada. Tú compras un teléfono y al cabo de un año se presenta la nueva versión, aparentemente mejor. Aunque tu teléfono está en buen estado de funcionamiento, decides que quieres el nuevo porque tiene cualquier novedad … a veces de poca importancia.

Una vez seas consciente de las motivaciones que impulsan a las empresas, y de las tácticas de publicidad y marketing utilizadas para atraerte a comprar cosas nuevas, comenzarás a observarlo a tu alrededor y entonces sí podrás evitar caer en el juego.

4. Artículos desechables

Detente por un momento y considera esto:

¿Cuánta energía y trabajo humano, extracción de minerales, cultivo de materiales, mezcla de químicos y quema de combustibles fósiles llevó a producir ese artículo desechable?

Una vez comprendas que ha sido necesario utilizar valiosos recursos y energías no renovables para producir un artículo que sólo existe por un momento por ser desechable, te sentirás disgustado por el desperdicio total de este. Así que deshazte de las servilletas de papel, pajitas de plástico y otros artículos de un solo uso que colapsan nuestros vertederos.

5. Cambiar a reutilizables

Hilando con el punto anterior, es muy aconsejable cambiar a la versión reutilizable de esos artículos desechables.

En lugar de reinventar la rueda aquí, te recomendamos que consultes las múltiples guías para una vida sin desperdicios que hay en internet. En ellas encontrarás muchas alternativas que te  ayudarán a sustituir los desechables por reutilizables.

6. Pedir prestado o contratar

Poseer es ya del siglo pasado. ¿Por qué comprar cuando puedes pedir prestado o alquilar? Desde libros o revistas de la biblioteca, herramientas de hardware o juguetes, hasta bolsos o vestidos… ahora puedes gastar mucho menos (¡o gastar cero!) y aun así disfrutar de alguna novedad, todo sin necesidad que consumir más recursos de la tierra. Así que acércate a una biblioteca o biblioteca de juguetes, pide prestados artículos a amigos y familiares, o alquila ese vestido nuevo (usado)

Es tentador comprar y poseer, pero recuerda que si sólo vas a usarlo una vez o en alguna ocasión, es mucho mejor pedirlo prestado que poseerlo.

7. Elígelo electrónico

Ahora hay versiones digitales de libros, revistas, tarjetas e incluso flores. También hay correo electrónico, aplicaciones y otras herramientas on line para ayudarte a pagar facturas, recibir facturas electrónicamente, controlar tu estado físico y ayudarte a trabajar en un entorno sin papel. Así que reduce tu impacto y elige la versión electrónica en su lugar.

8. No te olvides de las Rs

Por último, pero no menos importante, una publicación sobre la reducción del consumo no estaría completa sin recordarte las R esenciales de la vida sostenible: reducir, reparar, reciclar, reutilizar y reinventar:

REDUCIR

La moda respetuosa con el medio ambiente (conocida como moda sostenible o moda ética) debe ser sobre todo reducir el consumo de moda. El Informe Planeta Vivo 2014 reveló que la huella ecológica de Australia es de 6.25 hectáreas globales por persona y esto es abominable. La reducción de tu huella comienza cuando uno es consciente del consumo y el desperdicio. Esto en última instancia significa comprar menos y comprar sólo lo que se necesita.

REPARAR

Cuando se daña una prenda, muchas personas piensan en tirarla y reemplazarla por algo nuevo. Sin embargo, muchos artículos pueden repararse. Puedes coser un nuevo botón,   reparar una costura que se está deshaciendo, zurcir un calcetín o un suéter etc (o si no tienes tiempo, acude a un sastre). EEUU y Australia están a la cabeza de las sociedades más derrochadoras y que envían más kilos de residuos por persona al vertedero cada año.

Tenemos que empezar a cambiar la mentalidad de tirar artículos de moda y preguntarnos: ¿Se puede reparar? ¿Se puede arreglar? ¿Puede ser reutilizado?

RECICLAR

En lugar de arrojar a la basura artículos que ya no necesitas, recíclalos. Hay dos maneras de hacer esto. Puedes donarlo , por ejemplo en una de nuestras tiendas de segunda oportunidad , ya que nosotros daremos a estas prendas una segunda oportunidad, sacando un beneficio que se enviará a los proyectos de Oxfam. O puedes reciclar las telas convirtiéndolas en otra prenda (upcycling). Si no tienes esperanzas con la máquina de coser, aguja e hilo, puedes elegir donar tus artículos de segunda mano a un número cada vez mayor de diseñadores que recibirán y reciclarán felizmente tus prendas no deseadas.

REUTILIZAR

De acuerdo con el diccionario, la reutilización se define como: “cambiar (algo) para que pueda usarse con un propósito diferente”. Por lo tanto, la moda reutilizada es similar al reciclado, ya que es una forma de reciclaje. A diferencia del upcycling, donde la moda se altera para crear un artículo con un propósito similar; la reutilización implica alterarla para que se le dé un propósito o uso completamente nuevo. Un ejemplo es convertir un viejo vestido de lino en una bolsa de tela. Otra es convertir una bolsa de tela en saquitos para la naftalina y así un largo etcétera…

REINVENTAR

Reinventar tu guardarropa va de la mano con reducir tus compras; o tal vez sea el resultado de comprar menos. También implica ser creativo. Reconozcámoslo: es fácil ir de compras a por un artículo que deseas porque ‘completará’ un conjunto. Se necesita mucha más creatividad para, mirando tu armario actual, poder encontrar nuevos looks que te gusten. Por lo tanto, reinventar tu armario implica crear nuevas combinaciones que no habías visto antes. Es convertirte en estilista, o más bien, un estilista con un presupuesto inexistente.

En resumen, la moda ecológica significa mucho más que comprar ‘eco’. No se centra exclusivamente en la forma de comprar, sino que también te alienta a mirar con nuevas perspectivas los artículos de moda que ya tienes en el armario.

Ahora queremos saber: ¿qué estás haciendo tú para consumir menos? ¿Cómo estás reduciendo tu huella?